He leído algunas cosas de Bolaño. Acabo de terminar 2666, que es como haber leído mucho de Bolaño, o como no haber leído nada. Bolaño cae bien porque es como Cortázar, pero sin el muerto de lectura para adolescente que le han echado, el muerto de Herman Hesse o Milan Kundera, que tal vez sean muertos ¿justificados? Los admiradores de Bolaño odian que se le compare con Cortázar. Los más estúpidos, claro. Los que más miedo tienen de sí mismos.
Cuando leí a Cortázar no entendí por qué no era poeta. Ahora que he leído a Bolaño, no entiendo cómo sí puede ser poeta. Pero leyendo a Bolaño, he visto algunas cosas, algunas frases o párrafos, inútiles, y que no entiendo porque pienso que los llevo entendiendo desde hace demasiado. Entonces caigo en la cuenta de que estoy leyendo poesía, y que no he crecido lo suficiente, que quizá nunca crezca lo necesario hacia ese lado que a veces llaman arriba. Otras (veces), me relajo y pienso que no hay nada que entender. Así que no sé qué pensar, si es que el pensar debiera llevarme a alguna conclusión inapelable.