Tres mujeres viven en una casa con las paredes pintadas de naranja pastel. Hay un cuadro de Audrey Hephburn en la entrada, cortinas amarillas con ribetes en el salón y muchas velas aromáticas de color rosa. A veces, alguien, enciende una varilla de incienso en el pasillo, generalmente los domingos por la mañana. Como hay ventanas en el techo, entra mucha luz casi todo el día. Siempre hay alguien dispuesto a poner música agradable y a dejar su puerta abierta para que el aire se contagie de ese sonido de los días de limpieza general, con el traqueteo de la lavadora permanente de fondo; porque en esta casa viven tres mujeres y la lavadora nunca está apagada ni el tendero vacío de bragas limpias.
Estas chicas no follan, así que el sonido de la casa no es como el de esas otras casas de chicas ligeras de cascos, donde huele a sexo y a cama deshecha, a gemidos y a guantazos. Cuando la inquilina número tres folla, debe hacerlo en tono bajo, ahogando sus gritos contra una almohada y tosiendo cada vez que da o recibe un bofetón. Las otras, mientras, beben té belleza en tacitas blancas sujetadas con ambas manos, para calentarse, y se encogen dentro de sus medias batas azules o rosas si hace frío. Se conoce que engarfian los dedos de los pies dentro de sus zapatillas de peluche mientras se desnudan delante del espejo a las siete de la mañana, antes de ir a sus trabajos solidarios o creativos de chicas.
Por la noche ven teleseries de contenido amoroso, antes de irse a la cama (nunca más tarde de las doce ni antes de las diez) y se sientan muy juntas en el sofá rozando con una mano el tacto suave de la manta de cuadros y fabricando con la otra broches o collares.
Siempre cenan ensaladas y leen el contenido nutricional de los alimentos antes de ingerirlos. En sus estantes de la cocina hay: infusiones, especias recónditas, semillas de lino de oro, pastillas de fibra para mear, arroz integral, una pequeña caja con bombones (para darse un premio el primer día de regla), estrafalarios objetos para filtrar el té, para batirlo, calentarlo, mantenerlo caliente, edulcorarlo, sazonarlo o cambiarlo de color. El papel higiénico nunca se gasta y tampoco hay nunca mierda en el fondo de la taza. Por cierto que tienen toallitas de culo de bebé para dejarse el ojete perfecto.
No fuman. Airean sus ropas durante horas cuando salen de marcha y usan colonias de Ralph Laurent para diario y Amor amor o Noah los fines de semana. No se masturban nunca para que no se le arruguen las manos y rara vez traen a chicos a casa. Beben vodka con limón o Brugal cola una vez por semana y lo vomitan todo silenciosamente antes de irse a dormir. Luego pasan por el borde de la taza una de las toallitas de culo de bebé para que no queden manchas. Nunca olvidan quitar los pelos del cepillo después de pasarlo trece veces por el cabello (menos no es nada. Más, genera grasa).
Las chicas son muy felices y siempre sonríen. Se llevan bien con sus padres y les gustan los niños. Quieren tener un gato o una rata, pero la inquilina número tres odia los animales. Se niegan a usar cuchillas de afeitar que no sean de color rosa y lleven una banda de jabón verde no-trasgénico en el borde. Lo reciclan todo y por eso hay diez bolsas diferentes de basura en la cocina. Sufren mareos y vértigos cuando alguien se equivoca de bolsa o cuando les duelen las cervicales. Y dan clases de idiomas por las tardes. Forran sus libros de alemán o francés, de inglés o de árabe, con papel pegajoso que huele bien.
Hablan de chicos y del cole en el que estaban. Abrazan constantemente a todo el mundo. Se dejan post-its en las puertas escritos con Pilot ball violeta, con a de imprenta y caligrafía historiada. Usan crema de noche, crema de día y crema de tarde para la cara. Casi siempre huelen a crema.
Son simpáticas y amables y siempre hacen preguntas y las contestan. Tienen carácter. Nunca han ido al psicólogo, aunque todo ese mundo les interesa. Se lavan los dientes después de comer pipas. Usan brillo de labios de Ágatha Ruiz de la Prada. Son listas pero no leen, aunque les interesa mucho el caso Alakrana. Ya leyeron bastante en la universidad, donde sacaban muy buenas notas.
Hablan durante horas con mamá por teléfono. Siempre evocan recuerdos de su infancia o te cuentan sus sueños, pero nunca los que tienen cuando están despiertas.
Estas chicas no follan, así que el sonido de la casa no es como el de esas otras casas de chicas ligeras de cascos, donde huele a sexo y a cama deshecha, a gemidos y a guantazos. Cuando la inquilina número tres folla, debe hacerlo en tono bajo, ahogando sus gritos contra una almohada y tosiendo cada vez que da o recibe un bofetón. Las otras, mientras, beben té belleza en tacitas blancas sujetadas con ambas manos, para calentarse, y se encogen dentro de sus medias batas azules o rosas si hace frío. Se conoce que engarfian los dedos de los pies dentro de sus zapatillas de peluche mientras se desnudan delante del espejo a las siete de la mañana, antes de ir a sus trabajos solidarios o creativos de chicas.
Por la noche ven teleseries de contenido amoroso, antes de irse a la cama (nunca más tarde de las doce ni antes de las diez) y se sientan muy juntas en el sofá rozando con una mano el tacto suave de la manta de cuadros y fabricando con la otra broches o collares.
Siempre cenan ensaladas y leen el contenido nutricional de los alimentos antes de ingerirlos. En sus estantes de la cocina hay: infusiones, especias recónditas, semillas de lino de oro, pastillas de fibra para mear, arroz integral, una pequeña caja con bombones (para darse un premio el primer día de regla), estrafalarios objetos para filtrar el té, para batirlo, calentarlo, mantenerlo caliente, edulcorarlo, sazonarlo o cambiarlo de color. El papel higiénico nunca se gasta y tampoco hay nunca mierda en el fondo de la taza. Por cierto que tienen toallitas de culo de bebé para dejarse el ojete perfecto.
No fuman. Airean sus ropas durante horas cuando salen de marcha y usan colonias de Ralph Laurent para diario y Amor amor o Noah los fines de semana. No se masturban nunca para que no se le arruguen las manos y rara vez traen a chicos a casa. Beben vodka con limón o Brugal cola una vez por semana y lo vomitan todo silenciosamente antes de irse a dormir. Luego pasan por el borde de la taza una de las toallitas de culo de bebé para que no queden manchas. Nunca olvidan quitar los pelos del cepillo después de pasarlo trece veces por el cabello (menos no es nada. Más, genera grasa).
Las chicas son muy felices y siempre sonríen. Se llevan bien con sus padres y les gustan los niños. Quieren tener un gato o una rata, pero la inquilina número tres odia los animales. Se niegan a usar cuchillas de afeitar que no sean de color rosa y lleven una banda de jabón verde no-trasgénico en el borde. Lo reciclan todo y por eso hay diez bolsas diferentes de basura en la cocina. Sufren mareos y vértigos cuando alguien se equivoca de bolsa o cuando les duelen las cervicales. Y dan clases de idiomas por las tardes. Forran sus libros de alemán o francés, de inglés o de árabe, con papel pegajoso que huele bien.
Hablan de chicos y del cole en el que estaban. Abrazan constantemente a todo el mundo. Se dejan post-its en las puertas escritos con Pilot ball violeta, con a de imprenta y caligrafía historiada. Usan crema de noche, crema de día y crema de tarde para la cara. Casi siempre huelen a crema.
Son simpáticas y amables y siempre hacen preguntas y las contestan. Tienen carácter. Nunca han ido al psicólogo, aunque todo ese mundo les interesa. Se lavan los dientes después de comer pipas. Usan brillo de labios de Ágatha Ruiz de la Prada. Son listas pero no leen, aunque les interesa mucho el caso Alakrana. Ya leyeron bastante en la universidad, donde sacaban muy buenas notas.
Hablan durante horas con mamá por teléfono. Siempre evocan recuerdos de su infancia o te cuentan sus sueños, pero nunca los que tienen cuando están despiertas.
Poligoneras de armario.
ResponderSuprimir¡¡Garrulaaaaaaaaas!!
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAA
ResponderSuprimirOvación.
ResponderSuprimirEs como una pesadilla lovecraftiana.
ResponderSuprimirKill it with fire
ResponderSuprimir... y coleccionan la vajilla de la Kitty. ¿No lo sabías?
ResponderSuprimirEsas tías son un coñazo mayúsculo y homogéneo y lamentable.
ResponderSuprimirOnomatopeyan y exabruptan con la visión de siete espaldas mojadas en el almuerzo y ningunean y malencaran a los instaladores de las calderas en sus pisos new age. Se llaman Érika en esdrújula, llevan a sus madres al teatro cuando éstas vienen a la ciudad con la maleta llena de morcillas y sobaos que no degustarán jamás, porque sus madres han empezado también a buscarse a sí mismas después de veintitrés cafeles orientales en el Starbucks, elaboran un discurso exuberante entorno (sic) al macho y se hacen fuertes y se menstruosinergian en el borde de sus camas, espontáneas y cooles de bruselas, ahogando sus peditos en el olor a vainilla de sus cigarros finos, soltando mierda pura contra sus novios, a los que se agarraban como mariamadalenas antes de ir la ciudad, en aquella verbena en el pueblo cuando ellas no eran nada más que coño y tetas, cecina y brandy soberano. Ahora también sueñan con el equipo de oxiaction al completo refornicándose sus totitos-couché, pero han aprendido a callar, como las monjas, y ya no la chupan porquesí, porqueyanoquedanhombresquemerezcanqueyomelotraguetodo.
ResponderSuprimirLa lógica sexy.
1.-"No le pidas absenta sin consultárselo. Ella también puede decidir".
ResponderSuprimir2.-Julio Medem.
3.-Antilógica sexy.
4.- Coñazo (seco).
5.- Reminiscencia bakaluti= el superyó.
Buenos días.
6.-Vivo poyeya. Vivo coneya.
ResponderSuprimirNadie ha dicho nada de sus voces: de esos timbres quísticos, de ese vibrato nerdificado que no puede ser otra cosa que la somatización de toda esa culpa ancestral que ha llenado de tundra sus vientres.
ResponderSuprimirOtto el piloto como destino. Feminidad cultinecia.
ResponderSuprimirComo representante del ministerio de igualdad debo decir que estos comentarios me resultan neomachistas y pseudosofisticadamente degradantes para un colectivo que está en vías de liberación, real o imaginaria.
ResponderSuprimirSolicito por favor retiren todos sus blogueros improperios. De otra manera no tendré más remedio que joderme.
A mí los ministerios me chupan un huevo. Sólo me las doy de feminista cuando existe la perspectiva, real o imaginaria, de follar.
ResponderSuprimirPercy, no creas que me he olvidado de ese detalle que me hiere las sienes con el intenso punzón de la cotidianidad, pero me lo estoy reservando para un futuro post.
ResponderSuprimirJuan, deja de molestar con tu mandanga de crítico simpático. Llamar a la mujer "colectivo en proceso de liberación" es propio de personas que cagan coles de bruselas enteritas. Eres un coñazo.
Cuánta susceptibilidad. Cuánta violencia, virtual. Estoy superasustado.
ResponderSuprimirYasuri, creí que te referías a alguna protagonista de mujeres desesperadas pero ¿hablabas de todas las mujeres?. En ese caso es muchísimo más grave!!!!. Tendré que denunciarlos a todos.
Por otro lado, como alto comisionado para el tratamiento de fijaciones escatológicas, debo decir que me preocupa muy mucho la obsesión que tienes por las cacas y lo que la gente caga. Te diré para moderarte que no debes sentirte tan sola en ese trance, también se trata de una injusticia de género: los hombres no le damos tanta importancia porque entramos y salimos. Estadísticamente, se te nota el estreñimiento.
Ernesto, para ti que eres un machote muy virulento que suelta tacos con soltura y sólo quiere follar lo único que tengo es solidaridad.
Mensaje universal: Relajaos hermanos. También podeís poner un cartel de bienvenida que diga "Sólo aceptamos que nos la mamen, para mamarla recíprocamente nosotros después". Seguro que así no vuelve a pasar por aquí nadie al que le importe un carajo mamarla o que se la mamen.
Qué pesado eres, Juan, no quiero tu solidaridad, si acaso me quedo con tu hermana.
ResponderSuprimirJuan, es evidente que no me refiero a todas las mujeres con este post. Sólo a las que estarían dispuestas a acostarse con tipos como tú, defensores acérrimos de verdades incoherentes, fariseos de la sociología moderna, comedores de long chicken en las tardes de domingo y acariciadores de posturas extremistas sobre el siglo XXI, que aprovechan cualquier ocasión para tildar de machista, obsceno, facha o injusto todo aquello en lo que su limitada psique es incapaz de penetrar; hombres pesados que no saben retirarse a tiempo ni aceptar su remplazabilidad en cualquier lugar donde recalen. Leerte me estriñe, es cierto. Y es muy posible que esté obsesionada con la mierda: teniendo que lidiar a diario en sociedad con individuos como tú no resulta tan extraño. Eres un mojón escanciao y estás empezando a tocarme las pelotas. Cállate ya de una jodida vez. No es que nos digas verdades que nos duelan, es que eres como una mosca verde dando saltos en la carta de ajuste, como un último bocado podrido en mi brocheta de pollo, como una foto firmada de Benedicto XVI delante de la cara de alguien que está a punto de correrse. Y además no tienes ni puta gracia.
ResponderSuprimirErnesto, continúo solidarizándome con tu dolor. Por eso lo hablaré con mis hermanas, tengo 3. Aunque no creo que a ninguna le guste un pichafloja llorón como tú. ¿No te has dado cuenta de que por eso te dejan, alma de cántaro?.
ResponderSuprimirAdemás creo que te conozco. ¿ No estabas apuntado en ese club “Panolis que van de chungos porque leyeron la misma semana a Bukowski y a Cioran”?. Yo estaba en el de enfrente, el que les robaba las novias.
Otra muestra de solidaridad: el problema es haber aprendido a leer esas cosas antes que a follar. Alguien debería haberte dicho que era al revés. Nunca es tarde. Venga, menos lágrimas macho, que todavía no estás muerto. Tienes toda la vida por delante.
( Eneki, cuídate de este pavo que demasiado rápido salió con que no se quiere follar a Yasuri).
Yasuri, todo este palabrerío de tardoadolescente conflictuada me está haciendo sufrir un montón. Aunque no pude acabar de leerlo: las carcajadas me lo impidieron. He solicitado testigos y todo de tu ataquito histérico, para poder reírnos también luego.
ResponderSuprimirEs verdad que además da algo de pena. Igual te has creído que todo esto es el mundo real. Igual te has creído que habíamos de tomarnos muy en serio. No sabes un carajo de mí. Realmente no sabés un carajo de casi nada. Es probable que por eso des la impresión de estar absolutamente confundida y acojonada. Podría escribir un montón de caracterizaciones y lugares comunes con pretensiones de vanguardismo tontamente elaborado, como los tuyos. Pero sería abusar de una cría. Además, con la pandilla genuflexa que te rodea y te aplaude los caprichos, tampoco serviría de mucho: enseguida te convencerían.
No digo que este mal arrastrar veleidades literarias, ni consolarse todos los días con gilipolleces intelectualoides. Digo que es ridículo ir haciéndose la brava vía internet, y tomárselo tan a pecho. Guarda carácter para el mundo real, ahí afuera es donde te hace falta y no en estos ejercicios pajilleros autocomplacientes, que no son los que van a determinar el éxito o la frustración de lo que desees.
Por lo demás, por supuesto, entraré a ver como sigue todo cada vez que me salgo de los huevos. Y comentaré sin ningún remordimiento con humor, ironía, burla, crítica simpática, pretensiones de gracia, gilipollez, desprecio o admiración cada vez que me salga de esos mismos huevos. Ya tengo quien me los come bien, no necesito ningún ernestito que me los coma a cambio de no sé qué restitución ególatra. Que te guste o te disguste, me la suda un poco. Hago uso de un espacio que nadie te obliga a hacer público. Y además , me lo paso bien.
El problemita es tuyo, que te pones muy ciberagresiva.
Por cierto, ¿pasó la regla ya?. Si todavía estuvieras con ella, en el ministerio lo considerarían un atenuante.
La moderación de comentarios se acerca. Digan ahora o nunca todo lo que tengan que decir. Me estoy cansando de dar voz a tanto gilipollas.
ResponderSuprimirJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
ResponderSuprimir¡Me quedo con las tres!
No moderes comentarios, Violeta, por dios, deja que el feo criollito onanista se desfogue un poco cada día y nos llene el vacío existencial con su divertidísima retórica gym.
ResponderSuprimirvamos chicos, esperaba una respuesta así entre macarra y original. Al final sois más flojos.
ResponderSuprimirernesti, acostúmbrate ya, lo importante como bien sabes, es lo que opinen ellas. Los pichaflojas van bien como amiguitas sobonas, y ya. Mira si estaré seguro de lo que te digo que hasta les hablaré de ti a mi madre, mis abuelas y mis hijas.
jaja que poquito tardamos en retratarnos cuando se nos planta uno que nos deja en bolas. "feo criollito onanista", eso ya parece un insultito de cajera. Y lo de "retórica gym", no me jodas, estás desesperado. En el fondo esperaba bastante más de ti.
ResponderSuprimirMi picha es durísima y de esas anchas y bien formadas que satisfacen a la hembra. No contento con ello, poseo cierta belleza anatómica y el don de la cortesía. No sé, yo me veo muy completo como producto. Creo que me confundes con otro. Yo, al menos, puedo elegir dónde follar, un día una peluquera, otro día una veinteañera con dilemas existenciales. Tú, en cambio, estás limitado a tu gym way of life, que parece diseñado por un publicista genial que entró en crisis. Estoy segurísimo, pero segurísimo, de que eres muy feo. Un feo de estos que se machacan a pesas y se ponen como un tonel. Me encantaría poder verte la cara y corroborarlo. Puedo quedar esta semana antes del viernes donde te venga bien, que tengo ganas de reírme de ti. Y hablo en serio. Absolutamente en serio.
ResponderSuprimirSoy Sorenssen, soy finlandés y toco el clarinete.
ResponderSuprimirY Ernesto es mi hermano. Allá donde nacimos correteabamos por bosques de ensueño y disponíamos de todas las hembras que se nos ofrecían.
Ah, sos un lanzado. Pero a ver ¿cómo te lo explico?. Lo de vernos para que vos corrobores si soy feo o no, no está dentro de mis prioridades existenciales. Fundamentalmente porque el criterio de un mariquita me la trae floja.
ResponderSuprimirEn cambio, si de lo que se trata es de que me des una paliza, impotente por verte humillado en tu terreno, el de las palabritas bien organizadas, acepto. Ese como bien precibiste es mi terreno, eres muy listo, la clavaste, soy un gordo feo de gimnasio que liga con viejas cirujeadas. Me vas a machacar. Luego de la paliza que te llevas hoy, es justo que me la devuelvas.
Eso sí, vente solo y no te aparezcas con la gillette. Hay que saber a quien sacársela, igual termina sirviendo para que te rehagan el ojete.
Para tan señalada ocasión, me desplazo yo. Eligete por favor un lugar donde puedas pegarme por lo menos 10 minutos sin que nadie llame a la policía. Vos sabrás alguno.
Eneki, sos un crack. Pero tu hermano eligió a la equivocada, luego se conflictúo y ahora te la pega.
ResponderSuprimirBueno, ya me das noticias por este medio. Lamentablemente no podré leerte más por hoy: Ya toca pincharme mis anábolicos y esas cositas que hago yo. Con la calvicie no sé que hacer, igual me compró una peluca con ricitos así, tipo bisbal, como los tuyos. ¿Te imaginas? con mis 140 kilos de músculo bailando con la profe de spinning rozándola con esos ricitos tan monos, parecería un angelito culturista. Sólo me faltaría tu mirada atormentada.
ResponderSuprimirVerás me la pondré para ir a verte, seguro que así te apiadas y no me golpeas tanto.
Vuelves a equivocarte. Mi terreno no es el de las palabras, uso mi blog y mi brillante verbo para captar desgraciados. En tu caso, sólo hablaba de reírme de ti, después de eso no me quedarán fuerzas. Dime dirección exacta, fecha y hora. Un saludo.
ResponderSuprimirAh, ya decía yo que no podía ser ese tu terreno: había sido muy fácil.
ResponderSuprimir¿Reirte de mí como yo me reí de ti o más?.
En fin, que te queda poca fuerza también lo vemos. Pero te repito, infeliz, quedar para que me des tu opinión de no se qué rasgo masculino que secretamente te pone, no me hace ninguna ilusión. Cuando te decidas a darme mi merecido, me dices dónde y me desplazo, que no quiero hacerte gastar gasolina.
Reculando, que es gerundio.
Mañana, a las 00:00 de la noche en la Plaza del 2 de mayo (metro Tribunal). Nada de armas blancas. A la izquierda, hombre guapo, español, de 70 kilos de talento. A la derecha, bife de 140 kilos, calvo y con desajustes hormonales, quiere arrebatar el cetro de los machos que fornican sin pagar. Un abrazo en Cristo.
ResponderSuprimirjeje, yasuri, no actúes como la mujer típica que manda al frente a su machito ¿No ves que el crío no quiere?. No lo obligues a ello, y menos en un lugar público. Que cuando las cosas son tan objetivas como que un tío te dé una paliza por ser un gilipollas ciberchulo triste ya no es tan fácil vender la moto con subjetividades autocomplacientes. Si querés forzar a tu amiguita cambiá el lugar, que no haya policía, y cuando vuelva ya te explicará él que cuando venía de regreso, después de darme una paliza, lo atropelló un camión.
ResponderSuprimirY oye menos coña que ya he bajao algo en los últimos minutos, por el esfuerzo intelectual: peso 139,6kg. Y ya tengo la peluquilla rizada. Para mañana quizás hasta me sale pelo auténtico y adelgazo 55 kilos más. Yo ya estoy convencido. Convéncelo a él, si sos tan macha.
Que descansen.
señorito, cómo está el servicio...
ResponderSuprimirSeñor Juan, aprenda usted de una puta vez que detrás de los signos de interrogación no se colocan más puntos. ¿No sacó usted la EGB?
ResponderSuprimirCada una de sus intervenciones resulta lamentable con ese lacerante error de analfabeto funcional.
Buenas noches,
Mario
Léase mi lección a ver si le cunde:
ResponderSuprimirhttp://mariomoliner.blogspot.com/2009/08/el-puntico.html
Un saludo,
M
?. = MAL
!!!Es peor que lo de la Puncel Repáraz y su ridículo uso de los signos de admiración¡¡¡
ResponderSuprimirMe equivocado de lección, no la encuentro ahora, pero vamos, la cosa es así de sencilla, repito:
ResponderSuprimir?. = MAL
!. = MAL
¡¡BIBA, BIBA!!
ResponderSuprimirGracias Mario. Esta didáctica extrema nos ayuda a comprender y descubrir nuevas capas suprasegmentales de estupidez.
ResponderSuprimirSillón g minúscula para todos nosotros ya.
Hablo desde un amor episcopal.
ResponderSuprimirLa estupidez suprasegmental es la de quien produce redupilicación de signos ?. = SUPERMAL.
De nada, Eneki. Y recuerde, por cierto, los títulos de las entradas cibernáuticas no llevan punto.
ResponderSuprimirBuenas noches,
Mario
No reconozco a ninguna Academia que haya regulado la puntuación en un blog o espacio virtual. No olvide que aquí, ninguno merecemos la pena.
ResponderSuprimirBuenas nochees a usté también, D. Mario.
Si tenés huevos dejá de chamullar y vení.
ResponderSuprimirQué asco, coño.
ResponderSuprimirEh, chicos, os habéis pasado ayer con los insultillos de vanguardia friki. He tenido pesadillas toda la noche, he llegado tarde al ministerio y Bibi está muy enfadada. El que más me perturbó fue uno que para variar no entendí. Pensé en consultarlo con algún niñato que ande siempre con olor a porro y ropa rancia, y que se lave realmente poco. Pero creo que es más sencillo preguntároslo a vosotros: ¿Qué coño es un long chicken? ¿es un bocata nuevo de burguer King o rodilla?
ResponderSuprimirYasuri, comiendo esas mierdas ¿cómo no te vas a estreñir, mujer? ¿Nadie te dijo que tu problemilla se soluciona con algo de fruta? De verdad, es hora de que dejes de gastarte las pelas de tus amorosos para filosofar en el Telepizza, y cocínate de vez en cuando alguna cosa sana. Verás cómo vas mucho mejor.
Ernestillo el atormentado ( manda huevos que tus padres te hayan puesto tan glorioso nombre y les haya salido esta plañidera mal avenida que eres tú) con vos he terminado. Al fin y al cabo siempre fuiste en este asunto la rémora aventajada en el chichi de Yasuri, poca cosa para desatar la violencia en su nombre. La única posibilidad de que vuelva a ser tu amigo es que nos veamos sin testigos en algún descampado. Sólo así volveré a respetarte, con independencia del resultado.
ResponderSuprimirEstimado e implacable Mario, es generoso enseñar lo que uno sabe, agradezco sus invaluables consejos procuraré ponerlos en práctica. Efectivamente soy un analfabeto, lo mío no es la literatura ni pretendo que lo sea, soy más simple que todo eso: con que se me entienda me doy por satisfecho. En cualquier caso, como está visto tampoco hace falta más para ridiculizar a los más selecto del vanguardismo estético ¿filosófico?: sus amiguitos.
ResponderSuprimirAclarado eso, paso a darle algunos consejos yo, que para eso en mis ratos libres ejerzo de médico rural:
La jubilación es un momento delicado para todo hombre. Pero la cosa sólo puede empeorar si permanece usted hasta altas horas de la noche buscando puntos en un foro hormonado y veleidoso como este. No nos tome tan en serio. Coma bien, duérmase temprano, golpee con la regla de vez en cuando el del sofá. Temo por su venerable y luchador corazón, este mundo ya no es aquel que férreamente usted supo guiar.
Yasuri, ¡NO LO CIERRES! ¡NO LO CIERRES!
ResponderSuprimir¡VAS CAMINO AL RECORD!
Eres un enfermo mental de primera categoría.
ResponderSuprimir